17 de abril de 2013

¿Demanda ciudadana en Redes Sociales?

La semana pasada, La Prensa me pidió hablar sobre como usan (no usan) los políticos las redes sociales en nuestro país. El artículo fue publicado el día 17 de abril. 

Partiendo del hecho de que el funcionario se debe a la ciudadanía, debe estar disponible para recibir críticas de cualquier tipo, propuestas, solicitudes y exigencias. Los ciudadanos tenemos el derecho y deber de hacerlas.

Ahora, ¿podemos decir que existe una cultura ciudadana donde esto se cumpla? No.

Pues entonces, ¿son las redes sociales un canal válido para hacer denuncias o comunicarse con los políticos? Si, lo son. ¿Lo hacemos? ¿Cómo? ¿Nos sirve twitter o facebook para exigirle al diputado de nuestro departamento atención a un problema?

Definitivamente el político nica sólo busca niveles altos de exposición durante las campañas, en la mayoría de los casos. El resto del tiempo trabaja bases o hace de ermitaño, si no es que está muy ocupado hablando pestes de con quien "compite". Partimos de una inexistencia de comunicación votante-electo que es parte de nuestra cultura política misma.

No hay una costumbre de demandas que realmente las redes sociales puedan "heredar" de alguna manera para que sean canalizadas demandas. No he visto en años que tengo de estar al tanto de "la conversación" una recolección de firmas en internet para solicitarle a los diputados, por ejemplo, que se discuta una reforma a la Ley donde se exija a Enacal asegurar el suministro de agua por un mínimo de horas. A todos se nos va el agua, ¿no? La marcha virtual no tenía una propuesta encima, no era para decir alternativas.

Soy creyente y hago uso de las redes para expresar lo que creo y tener incidencia al menos sobre un grupo. Hacerme escuchar. Pero de llegar a utilizar las redes como medio de demanda, creo que hace falta mucha más participación de los políticos y de los ciudadanos, buscando no imposibles, sino pensando en qué puede aportar cada quien.

Lo que sí es cierto es que estas redes han cambiado y van a seguir cambiando cómo nos comunicamos y cómo manejamos nuestras relaciones interpersonales. Que los políticos cambien, algo que depende de todos.

5 de abril de 2013

Hay que proponer

En el espectro de la oposición nicaragüense, existen, aunque a muchos les moleste, una gran diversidad de opiniones. Demasiado diversa a veces, llegando a unipersonal. Hablando con algunos amigos sobre la necesidad de presentar propuestas como método de trabajo principal de servidores electos por parte de la oposición, me mencionaba que existía la corriente que opinaba que no había que proponer nada, que lo principal era protestar para sacar a Daniel Ortega y su esposa del poder.

¿Alguna vez han estado en una reunión en un evento y escuchado a alguien decir que algo no le gusta, te dice  porqué y todo, pero no te ofrece alternativa de ningún tipo? Pues eso es exactamente en lo que muchos han caído.

Es que proponer es un ejercicio que requiere de más y mejor dedicación al trabajo, de tener bases y lograr crear o adaptar una idea a la realidad que tenemos o que queremos tener. Hay que informarse, tomar en cuenta opiniones, considerar situaciones y medir los tiempos para proponer.

Protestar u oponerse "porque sí" solamente requiere de ver un discurso y llegar a decir que no en la radio o en la tele. Es mucho más fácil, por eso hay tantos haciéndolo. También es fácil decir que hay que cambiar la Constitución para incluir o eliminar algo. ¿Pero es su propuesta posible? No.

Creo que quienes pensamos diferente al poder tenemos suficientes temas en los cuales podemos generar propuestas realizables. Solo hay que establecer en qué pensamos diferente, estar claros del porqué y realizar un análisis como el que mencionaba antes.

Decir que no, solo por quién lo dice no somos nosotros, no es oponerse. Es ser intransigente.