27 de diciembre de 2012

Oposición: Intransigencia o Colaborar

Dicen que los países son como el cuerpo del ser humano. Nacen, crecen, se educan, maduran, buscan un quehacer, tienen hobbies, se enferman, curan y evitan su muerte.

Nuestro país está dividido en varios pedacitos. Gente pro-gobierno y gente anti-gobierno. Gente anti politica y muchos anti sistema. Hay carencia de diálogo.

La empresa privada ha logrado establecerse como un ente de diálogo válido con el gobierno, siendo menospreciados muchas veces, otras siendo exagerado, pero siempre tomado en cuenta. Ahí están en las mesas de diálogo e impulsan su agenda propia, que responde a intereses obviamente pro-economía. Ellos dicen que hacen patria al fortalecer al empresariado.

He tenido la oportunidad de hablar con varios diputados liberales de diferentes departamentos y maneras de pensar sobre cual es el rol opositor ante un gobierno que cierra espacios y una falta de logros opositores altísima. Por un lado hay políticos que creen que el rol debe ser de denuncia a los atropellos, haciéndole ver a la población lo que se aprueba, pero sin tener real efecto sobre las iniciativas (asunto de matemáticas). Hay otro sector que, haciendo un juego de palabras, "haciendo oposición real" -o sea sólo decir que no a todo-, se obtienen logros.

Lo que si he notado es una falta de beligerancia verdadera en sentarse a conversar por parte de los opositores más radicales. Si se sientan con el gobierno, temen que los medios los señalen como colaboracionistas. Este concepto creo que se opone a lo que entiendo que es hacer política. El arte de entenderse para lograr el bien común.

Llegué a pensar que después de las 13 Alcaldías que se lograron retener no se podía estar peor para esta oposición, ahora ya no estoy tan seguro.

Al final del día, lo que resulta es gobierno que hace mucho y oposición que no hace nada. Porque denunciar y decir que no te gusta algo es hacer nada. Y oponerse por oponerse no es oposición, es intransigencia.

¿Que es hacer oposición en estas condiciones?

2 de diciembre de 2012

#MisionBosawas

Fui invitado por un grupo de personas organizadas para la conservación de Bosawás a visitar la reserva el sábado 1 de diciembre, específicamente al macizo de Peñas Blancas (obviamente eso no es en la frontera con Costa Rica). La expedición fue parte de una campaña de nombre Misión Bosawás, que tiene como objetivo primero dar a conocer la verdad detrás de la Reserva de Biósfera, que mide alrededor de 22 mil kilómetros cuadrados. Vale mencionar que Nicaragua mide 130 mil, sin incluir agua.

Realmente acepté la invitación por curiosidad, pues no me ha tocado visitar mucho Jinotega o Matagalpa tanto como quisiera. Peñas Blancas está entre esos dos departamentos, en el municipio de El Cuá. El viaje es de más o menos 3 horas, en bus se hace más. Lo primero que se ve es una montaña con piedras blancas, que recuerda a un poco a los Tepuis de Venezuela.

Llegando a Peñas Blancas
El viaje incluyó una visita al Centro de Entendimiento con la Naturaleza, donde manejan un plan de reforestación alrededor del macizo, transformando zonas de cultivo y ganadería en bosque de amortiguamiento para la Reserva. Los resultados se han demostrado, por ejemplo, en que hace poco dos jaguares estaban cerca del Centro. Había un perezoso en los árboles cercanos, y además el caudal de agua de las cuencas que salen del macizo ha aumentado. Hacen el trabajo de restauración en 800 hectáreas.

La importancia estratégica de los cerros como Peñas Blancas está en que, además de brindarle agua a comunidades cercanas, manejan el clima de sectores cercanos, determinando lluvias y temperatura.

La Cascada al final del sendero
 Luego subimos un sendero bastante fangoso, alrededor de un riachuelo, hasta una cascada. Dificultad 4/5 y sin botas es 6/5. El sendero cruza un bosque nuevo, del que están restaurando en el centro. Es tan denso que el sol ya no te da mientras hacés el sendero. Realmente es bastante inhóspito, muy silvestre.

Al final de la visita tuvimos una conversación con dos líderes de la comunidad Mayangna, que han luchado y siguen trabajando para que se respeten las áreas protegidas. Uno de ellos dijo que los líderes hacen política con la tierra, que la reparten si le dan el voto y eso solo hace que aumente la frontera agrícola. Y es verdad.

Si se fijan bien, al fondo se ve la cascada!
Definitivamente es muy importante que más personas se den cuenta de los efectos que podría tener la desaparición de más bosque en el norte de Nicaragua. Al menos yo me siento más consciente de la problemática.

Para conocer más, la página de Facebook de la iniciativa