17 de abril de 2012

¿Más Concejales? ¿Para?

El 16 de abril, la vocera de la Presidencia, y Primera Dama de Nicaragua anunció que va a ser enviada a la Asamblea una propuesta de reforma a la ley (no dice cuál) donde se aumentarían los concejales de 153 municipios de Nicaragua, de 2,638 a 6,534. Ella dice que la iniciativa es para darle mayor espacio a la gente en la administración y en respuesta a solicitudes de "diversos sectores". Talvez esas solicitudes fueron privadas, porque nunca supe de eso. También incluye en la propuesta aumentar los cabildos de 2 al año a mínimo 5.


Actualmente, el artículo 26 de la recién reformada Ley de Municipios, establece: 20 concejales para Managua,  10 concejales en las cabeceras municipales o ciudades con más de 20 mil habitantes, y 5 concejales para municipios con menos de 20 mil personas


Entonces, en base a esta propuesta, el Concejo municipal de Managua pasaría de 19 integrantes con sus suplentes, a 80, con sus suplentes. Osea, una mini-Asamblea. León, la segunda ciudad del país, pasaría de 20 a 50 concejales. Matagalpa y Masaya tendrían 40 concejales. 8 municipios tendrían 35 concejales, 23 municipios tendrían 28 concejales, y 35 municipios más con 23 concejales. Es decir, tomando en cuenta la cantidad de habitantes del mismo.


No quiero caer en criticar "porque la Chayo lo dice" o "porque el Frente", por eso tengo este blog y me pregunto algunas cosas:


Su propuesta de fondo es "fortalecer la democracia directa", dicen. La Constitución establece para Nicaragua una democracia representativa. Es decir, que cada ciudadano sepa quién lo representa ante la autoridad o ante los órganos de gobierno. Podemos tener mil concejales por la ciudad de Managua, y volver a la época griega, pero de nada sirve hacerlo sin circunscripciones. Hoy por hoy, hay 19 concejales por Managua, pero ¿a quién se le exige o propone si Usted vive en Altamira? Es necesario que el representante responda directamente a sus electores, sino la representatividad se pierde y la democracia representativa es una ficción, y la directa también.


¿En base a qué proporcionalidad se hicieron estos cálculos? ¿Cuál es el fundamento numérico para transformar al Concejo Municipal en una mini-Asamblea municipal? La Asamblea tiene el factor Río San Juan y por eso hay un diputado por cada 75 mil habitantes, aproximadamente. Ese factor también merece una actualización, pero es necesaria una reforma constitucional.


También dice Doña Rosario que no se va a gastar más dinero con aumentar los concejales, que la partida de viáticos y salarios se mantiene igual. Esto es una mentira. Empezando por los gastos que representa que una persona trabaje o talvez "trabaje" es lo más adecuado, en una institución. Solo las sillas nuevas que se compren tienen un costo para el Estado de Nicaragua, que no puede resolverle a todos los nicaragüenses con un presupuesto de menos de dos mil millones de dólares, más préstamos. Y un peso más gastado en salarios es un peso menos gastado en inversión. A cada concejal se le debe pagar un salario, más prestaciones (40%+). Nadie trabaja de gratis, por más revolucionario, cristiano, solidario o socialista que sea. ¿Qué magia van a hacer para que los costos no aumenten?


Lo cierto es que un gobierno como este, preocupado más por resolverle a su gente que por resolver problemas de fondo, no tiene problema en hacer más grande al elefante blanco del Estado, que ya ronda los 200 mil empleados en un país de 6 millones. Tampoco tiene problemas con gastos administrativos y burocráticos que promedian el 50% del presupuesto.


Si tenés una empresa que crece, lo normal es que cada cierto tiempo contratés a nuevas personas, porque cada vez aumentan las responsabilidades. La comunicación de Doña Rosario no menciona el asignar más responsabilidades a los Concejos Municipales. Entonces, la propuesta es aumentar el número de personas para hacer justamente lo mismo que hacen hoy los que están. ¿Usted haría eso con su empresa?


Definitivamente, necesitamos un enfoque que piense más en el país.


Para más información, leer LA PRENSA

14 de abril de 2012

Dialogar

En Nicaragua hay muchos problemas. Después de dos fraudes, reelección ilegal, prórroga ilegal de personas en puestos del Estado y una serie de situaciones políticas, podríamos decir se ha profundizado la crisis institucional que se ha acarreado desde 1999-2000, con el famoso pacto Ortega-Alemán.

Ese pacto fue la repartición del pastel estatal, con cambios trascendentales en la Constitución, y una nueva Ley Electoral que permitía el bipartidismo y lo sostenía al largo plazo. Y de hecho lo mantuvo. Hasta 2010, se mencionaban nuevas reformas a la Constitución, para que Arnoldo Alemán saliera de la cárcel. Y que logró, otorgándole la Junta Directiva a Ortega. Esos fueron los últimos días del pacto. Después, las pláticas entre los dos siguieron, pero ya sin resultados. Alemán se desinfló.

Entonces, si la vía electoral no funciona y nadie se va a ir a la montaña a volar plomo, ¿porqué seguimos diciendo que diálogo no? ¿Cómo vamos a resolver esta crisis institucional? El camino cívico, dicen muchos, pero ese camino cívico resulta muy complicado en un país como el nuestro. La pobreza, la falta de educación y motivos históricos, principalmente, han creado una ciudadanía que no hace uso de sus derechos y le da prioridad a otras cosas, con todo derecho también.

Si queremos democracia, va a costarnos. Y eso piensa también la dirigencia del PLI, y a pesar de que probablemente gran parte de la opinión pública rechaza el diálogo, están dispuestos a asumir el costo de sentarse a hablar con el Frente, para crear instituciones que permanezcan y encaminar el país hacia una situación donde los inversionistas no tengan miedo de que las cortes les confisquen, que los votantes tengan seguridad de su voto y donde los impuestos sean invertidos realmente.

En todos los países, las fuerzas políticas conversan, con intenciones de mejorar la situación de los ciudadanos.

Pero aquí lo que ha ocurrido es que las intenciones no son de mejorar, o de crear situaciones de mejoría. Es un dame y te doy, un intercambio o un negocio para mejorar las condiciones de la dirigencia de los partidos. Prebendas y dádivas. Pacto.

Estamos claro que hay una división seria y complicada políticamente hablando entre la ciudadanía, y la única manera de poder crecer al ritmo que necesitamos y mejorar en todos los aspectos que afecta la vida diaria, es sentándonos a platicar. Diálogo

Si bien es cierto que el Frente es mayoría en la Asamblea, y que "no tiene porqué negociar", creo que hasta ellos saben que sin instituciones, el legado que dejan se limita a láminas de zinc y demagogia, que tienen una vida útil y luego se desvanecen, igual que la cantidad de dinero malhabido que nos han robado cada vez que ponemos combustible.

Lo más importante de todo es hacerlo bien, pensando en todos y todas, y esa es la verdadera responsabilidad de quienes se sientan a negociar.

En Nicaragua, hay tantas cosas al revés...

11 de abril de 2012

¿Legalizar Resuelve?


Originalmente escrito en Marzo 2012
Al inaugurar su mandato como Presidente de Guatemala, Otto Pérez, de tendencia liberal y electo con una campaña de mano dura a la violencia, hizo algo que nunca pensé saldría de un General en retiro. Propuso la discusión de la legalización de las drogas, como solución a la violencia. Varios  Presidentes de la región lo secundaron.
Yo no estoy de acuerdo con la legalización. Ya ilegal, la droga es un serio problema de salud pública, y creo que legalizarlo solamente lo empeoraría.Se dio una reunión de Presidentes de Centroamérica. En América del Sur la propuesta ya tuvo eco. Estados Unidos puso su posición al respecto, y se ha encendido el debate en todos lados sobre este tema.
Con lo que sí estoy de acuerdo, es el dialogo del tema de forma inclusiva con todos los sectores. Para discutirlo a profundidad, creo que hay que tomar en cuenta que no es un tema moral, sino de tipo social y hasta cultural que no se puede examinar ideológica o religiosamente.
Lo que creo debe analizarse, es la violencia de nuestra región: las causas de esta, de manera apolítica y científica. Hay suficiente material elaborado al respecto. Y ver como se resuelve de la manera más efectiva para nuestras economías.
La violencia es un fenómeno producido por muchos factores, y es innegable que el narcotráfico y el crimen organizado aportan a estos niveles de violencia. Pero uno de los factores que nadie menciona, y probablemente el más importante, es la pobreza. La pobreza margina, y la falta de oportunidades, así como de educación, obliga a muchos jóvenes a sobrevivir en violencia. La violencia misma es un efecto directo de la pobreza.
No debe hacernos perder el enfoque de esta discusión la doble moral con que operan ciertos gobernantes de Centroamérica, al no mencionar nuestros problemas sociales, que son problemas internos. En su lugar, apuntan hacia el norte como consumidor culpable, y buscan exportar los orígenes de la violencia. La violencia es un fenómeno con el cual nacieron nuestras naciones y no se nos ha quitado aún.
La irresponsabilidad social de nuestros gobiernos, no se resuelve con legalizaciones que solo aportan al círculo vicioso que condena a nuestros países a continuar en el subdesarrollo. Se resuelve poniéndonos todos de acuerdo con un enfoque claro y desinteresado. Tal vez para esto sí tengan capacidad nuestros gobiernos.

Salir de la Burbuja

Originalmente escrito en Octubre 2011
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 Estamos a pocos días de las elecciones del 6 de Noviembre, fecha alrededor de la cual ha girado la agenda pública por lo menos un año y medio. El escenario está claro: 5 partidos o Alianzas con un juez que se inclina por uno de esos partidos . El aparato de Gobierno con todo el poder y dinero está en manos del FSLN, que se ha convertido en una especie de rector del juego electoral, manipulando a algunos “opositores” mejor que como lo hacía Somoza . Pero, ¿qué es lo que no sale en los medios?

 Las elecciones realmente han sido un camino largo y complicado por recorrer, tanto para quienes están involucrados en política como para quienes no. El proceso ha estado plagado de vicios, algunos siendo sobredimensionados, otros siendo minimizados. Es un juego sucio que se juega sabiendo que la trampa es diaria.

Sí creo en las elecciones, porque soy demócrata. Y por más que tengamos un Consejo Electoral corrupto, la voluntad de la gente, el voto, no deja de ser valioso y de tener el mismo poder.

 Como estudiante universitario puedo percibir mucha apatía entre la gente de Managua, sean jóvenes o adultos. No hay ganas de cambiar, mucha resignación y aceptación de lo que pueda ocurrir en Noviembre. Una suerte de pragmatismo que da náuseas, estilos de vida urbanos pero nada realistas. Exigiendo candidatos perfectos, cuando realmente lo que resulta es un reflejo del país mismo. Todos te dicen “pero si el Frente te va a ganar, no vale la pena hacer el esfuerzo”. Otros te dicen que no hay por quién votar. Hay quienes creen que su voto no va a valer. En fin, excusas sobran.

 He tenido la oportunidad de acompañar a la Alianza PLI en giras departamentales, salir de la burbuja. En los lugares en que he estado, el apoyo ha sido masivo y voluntario. Se siente en la cara de la gente que hay ganas de cambiar las cosas, de vivir un país diferente y confianza en los candidatos del PLI. Rebasar expectativas ha sido lo más usual para los organizadores de las concentraciones. La gente que sale a saludar me demuestra que se vive una realidad completamente distinta, la esperanza toca a cada persona del interior. Los intentos de boicot han demostrado que hay temor de sorpresas electorales.

 Managua es otro juego, es una ciudad bastante desconfiada, no nos conocemos entre nosotros y vemos todo raro. Por eso es que a veces leer el periódico o ver las noticias no es suficiente. Para tener opiniones más respaldadas, tenemos que pensar fuera de la burbuja en la que vivimos, considerar otros puntos de vista y tomarlos en consideración como parte de una realidad que trasciende foros universitarios y conversaciones elevadas. Managua puede ser el centro político, pero es el Outer Rim cuando de elecciones se trata.

A veces parece que la sabiduría campesina o rural es más valiosa que toda una biblioteca de ciencias políticas, y por eso es que hay confianza en el voto Güegüense . Lo que yo tengo claro es que hay que ir a votar, pensando en lo que le conviene más a un país como Nicaragua.

También hay que pensar en qué tipo de elecciones queremos dentro de 5 o 10 años más, y qué vamos a hacer para lograr tenerlas, ¿cómo cultivar una democracia que pueda crecer tranquila? ¿Cómo colaborar para tener una Nicaragua donde las oportunidades sean más concretas y los sueños más posibles?