17 de junio de 2013

El Engaño Sensorial

Creo que oponerse a la Construcción del Canal Interoceánico por nuestro país es inadecuado, es oponerse al desarrollo y a un país que podría estar mejor. Sí, la oportunidad del Canal abre una ventana a lo que todas las generaciones que han habitado Nicaragua antes que nosotros han estado ilusionadas. Todos sentimos que es lo correcto, pero no tenemos claro que pueda hacerse.

¿Es necesario sacrificar tanto para construir algo de esta magnitud? Al menos hay que preguntárselo y debatirlo. La bancada del Frente Sandinista sacó una Ley en menos de una semana que contradice tantas cosas por las que este partido ha estado hasta movilizado en las calles. Además que no se hizo consultada con todos los sectores y se manejó casi como algo privado.

Cuando en nuestro país se estaban privatizando los servicios, hubo amplias protestas de sectores afines a quienes hoy están en el poder. Decían que no podían privatizar la electricidad ni la telefonía. Se hicieron licitaciones, ganó la mejor oferta para ese entonces. Ahora, unos 10 años después, el proyecto de infraestructura más grande jamás planeado por un gobierno es privatizado, por ellos mismos y a quienes ellos deciden. No se compite ni se consulta. ¿Porqué?

Lo que dicen es que la Concesión y el Acuerdo Marco, que obligan hasta cambios constitucionales y vulneran la soberanía del Gobierno mismo, solo son implementados si se hace factible el proyecto. Es decir, van a hacer más estudios para que veamos si se hace o no. Entonces, ¿esos estudios no podían hacerlos el Gobierno? Queda mucho claro.

El enfoque crítico no debería ser que a Wang Jing nadie lo conoce. Son 1,200 millones de chinos. El enfoque debería ser que no se licitó abiertamente, se hizo una contratación directa como la que se hace en ministerios y Alcaldías. Plata para los amigos. Hay muchos otros, incluso nacionales, que podrían funcionar como agentes para la construcción del Canal. Los encargados de conseguir los reales.

Encima de todo, el Canal destruiría el Lago de Nicaragua, además de comprometer la ganadería, y la cuenca del Caribe, que tienen un potencial que no conocemos porque no existe ni carretera hacia esos sectores. En esto estamos de acuerdo con Ortega, ni por todo el oro del mundo. Tal vez le ofrecieron todo el oro de China.

Propongo más bien que, después de 200 años de insistir con tanto Canal, invirtamos en el potencial más grande que tenemos y seguimos exportando: la gente. Educación de calidad para un país mejor.

2 comentarios:

  1. La entrada inicia avocando por la construcción del canal pero termina proponiendo que hay mejores formas de invertir nuestros recursos. Me confunde...

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  2. Una obra de gran impacto nacional a como es el proyecto del canal, debió ab initio ser consultado por todos los que pueden ser directamente perjudicados o beneficiados: el pueblo de Nicaragua. No hubo referéndum para aprobarlo, a como se hizo en Panamá con la ampliación de su canal. Y ciertamente no hubo licitación pública. Pero lo que me preocupa es que con el fenómeno del «niño» el agua a empezado a escasear y de hacerse el proyecto (o quedar como decimos popularmente «a medio palo») perdamos nuestro recurso hídrico más importante a como lo es el lago cocibolca. Demasiadas sombras para un proyecto que se supone es en beneficio de los nicaragüenses, pero que por la manera en que se ha manejado, sólo un puñado de privilegiados saldría con los bolsillos llenos. Saludos y siga escribiendo, sus temas son de interés general y fomentan la discusión y la sana discusión. Saludos. Byron M. Mairena

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