16 de marzo de 2013

Golpeando sin lastimar

He estado leyendo algunos artículos sobre la gestión del Papa Francisco que dan mucho que pensar sobre la calidad de hombre que es. Estoy sinceramente asustado del tipo de cambios que ha hecho en los primeros días de su Papado y muy curioso de como haría frente a algunos retos como Iglesia.

Una Institución tan grande y con tanta tradición estructural no se cambia rápido. Hay cientos de miles de sacerdotes, monjas y miembros de la Iglesia y más de un billón de católicos. No es tarea sencilla pero es necesaria.

Alguien dijo en una reunión un día que la Institución (privada) que representaba es como un buque, y que cuesta hacerla maniobrar, pero que bien dirigida sus cañones hacen un buen trabajo.

¿Cómo pueden adaptarse organizaciones grandes y poderosas a tantos cambios que ocurren tan rápido ahora? Realidades a las que responder que son tan cambiantes. ¿Como prever estos cambios?

Cuando tenés mi edad y toca lidiar con algunos y algunas resistentes al cambio, de repente toca ser hasta más agresivo y aplicar algo de teoría organizativa que se conoce como "disrupcion". Sacudir bien la planta para que se caigan las hojas secas de una vez, o dar un solo golpe grande por así decirlo. A veces no queda de otra entre tanto adultismo.

Creo que nos toca a todos pelear por la posición que buscamos en la vida y a veces corresponde dar golpes. Me toca dar unos cuantos pronto.



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